13 sept. 2012

the last goodbye.

tuve experiencias diferentes con mis padres una vez que ellos partieron de este mundo.

mi madre se fue primero a mediados de marzo de 1993 cuando estuvo internada en el hospital. estuvo enferma de alzheimer alrededor de sus últimos cinco años de vida, pero también murió de cáncer al colon.
a ella la velamos en casa y yo estaba tranquilo, más o menos resignado porque su muerte no fue una sorpresa, dada las enfermedades que ella padecía.
recuerdo que nunca me acerqué al ataúd para verla, pero la curiosidad me ganó y llegué a verle sus manos blancas apoyadas entre sí.
al dormirme en mi habitación fue ella la que se despidió de mí.
cuando desperté al día siguiente, sentí mi cuerpo todo agarrotado, como si me hubieran dado una paliza, a duras penas podía levantarme de la cama.
¿qué había pasado? que llegué a la conclusión de que no había dormido solo, que a mi madre, como último adíos, se le ocurrió abrazarme muy fuertemente durante toda la noche mientras yo estaba en un profundo sueño.
meses más tarde, cuando me peinaba frente al espejo en el baño; sentí que alguien me observaba y al voltear yo la mirada, vi su inconfundible figura -a través de la luna opaca que impide una visión clara del interior- que se dirigía como huyendo por el corredor como quien se iba al segundo piso.

mi padre partió ocho días antes de navidad. él falleció de cáncer al pulmón y estuvo lúcido hasta su último aliento. aquello fue en diciembre del 2003.
desde que le diagnosticaron cáncer del pulmón hasta su muerte, la duración de su vida fue de aproximadamente un año.
él pasó sus últimos momentos en el dormitorio de su casa; yo, minutos antes de que él falleciera tuve una pesadilla: me encontraba sumergido medio cuerpo dentro de un pantano donde hacía denodados esfuerzos por salir. eran pasadas la una de la madrugada del día 17.
su muerte tampoco fue una sorpresa, pues el doctor dijo que era cuestión de días.
él no se veló en casa y cada vez que yo tenía que ir para allá, me invadía una profunda tristeza. la casa se estaba quedando con menos gente.
tal sería mi tristeza, que a la esposa de una familia sueca le llamó tanto la atención el semblante de mi rostro que se lo hizo notar a su marido.
mi padre del velatorio pasó al crematorio; y justo cuando todo aquello terminó, yo sentí una energía que me invadió desde la cabeza hasta los pies. desde ese momento sentí una gran paz y adíos tristeza. a partir de ese momento ya no tuve ni rezagos de ella.

ahora ellos -a veces juntos, a veces por separado-, me advierten de problemas futuros que pueda tener en mi vida, a través del sueño; no es que me digan algo, a mí tan sólo me basta con la presencia de ellos para saber que algo malo viene en camino. y nunca falla.

8 comentarios:

  1. Que experiencia tan fuerte DRACO.

    Que bueno que tus padres te visiten para advertirte algo al menos no es para asustarte.
    Yo desde que ellos murieron - los dos en el hospital- nunca los he vuelto a ver. No los vi en su ataúd ni en mis sueños, creo es mejor así.

    Un beso DRACO, ojalá estuviera cerca para darte un abrazo fuerte.

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    1. gracias, y siento tan fuerte tu abrazo como si me lo hubieras dado en persona. un beso.

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  2. Es una experiencia muy fuerte como dice Malque. Te admiro mucho Draco, no sabía que tus dos padres habían partido de esta manera, pero sabes? Te dieron la oportunidad de despedirte y de despedirse ellos mismos también.

    Hablar de la muerte, y de la forma en que alguien se va es muy complicado. No hay manera de prepararnos para eso, ni aunque sea por enfermedad ni accidente, pues nadie nos prepara para semejante dolor.

    Hoy es cumple de mi papá. Seguro está allá arriba con los tuyos, pues no existen países ni fronteras en el cielo. Al menos eso quiero creer.

    Un besote!!!

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    1. aquello último que has escrito es muy bonito, que todos están juntos acompañándose los unos a los otros sin ningún tipo de obstáculos y velando por todos nosotros.
      un beso.

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  3. Lamento la perdida de tus padres Draco. Por lo demás es toda una experiencia...

    Un beso

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  4. La pèrdidas de nuestros progenitores es difícil de digerir, es que con ellos se van miles de recuerdos cotidianos, que a veces, es difìcil de compartir con nadie.

    Una emotiva entrada. Enhorabuena

    un abrazo

    fus

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