28 nov. 2011

the devil's dictionary

misántropo, misógino, pesimista, macabro, cruelmente cáustico y satírico, cínico, arbitrario. pero también preciso, afilado, conciso, agudo, estilista, brillante y original. todos adjetivos atribuibles a ambrose bierce (1842-1914?), el periodista y escritor estadounidense que huyó de los rigores de un hogar rural y puritano para conocer el horror de la guerra de secesión, convertirse después en afamado (y temido) articulista en el oeste de los ee.uu. y acabar desapareciendo sin dejar rastro en tierras mexicanas en plena revolución.

apodado bitter bierce (el amargo bierce) por un crítico, escribió cuentos de terror y sobrenaturales, relatos realistas inspirados por sus vivencias y otros repletos de humor negro y una visión demoledora de la naturaleza humana, además de una extensa obra periodística que fue su principal ocupación, pero suele ser más recordado por un libro original y único que alianza editorial acaba de reeditar.
me refiero a diccionario del diablo (368 páginas), el resultado de un trabajo que abarca 43 años (de 1868 a 1911), cuatro décadas durante las que bierce fue publicando cientos de columnas y artículos que de vez en cuando incluían definiciones y aforismos propios que no empezó a recopilar y ordenar hasta 1906 en un texto singular.
este vocabulario del cínico -se publicó por primera vez bajo ese título, no escogido por el autor- es el decantado de años de observación inmisericorde del hombre y su sociedad, un compendio de fogonazos inteligentísimos y llenos de mala leche que no dejan títere sin cabeza, un condensado de inspiraciones que dicen mucho con muy pocas palabras, un diccionario dirigido, según bierce, a "espíritus iluminados que prefieren el vino seco al dulce, la razón al sentimiento, el ingenio al humor y un lenguaje pulido a la jerga popular".
antes de dejar aquí unas cuantas definiciones diabólicas, me gustaría hacer una recomendación: no es un libro para leer de seguido. puede resultar demasiado pesimista, desencantado e incluso monótono en su amargura. es mejor tenerlo siempre a mano y consultarlo de vez en cuando como lo que es, un genial diccionario satírico para bajarnos los humos.


habla el diablo de bierce

hombre: especie animal tan sumida en la ensimismada contemplación de lo que piensa que es, que a menudo se olvida de plantearse lo que evidentemente debiera de ser. su principal ocupación es el exterminio de otros animales y de su propia especie, la cual, a pesar de todo, se sigue reproduciendo con tal rapidez como para poblar y destruir todas las zonas habitables del planeta y canadá.

economía: la compra de un barril de whisky que uno no necesita por el precio de una vaca que uno no se puede permitir comprar.

aborígenes: personas de poca valía cuya presencia resulta una carga para la tierra de continentes recientemente descubiertos. aunque también es verdad que pronto dejan de ser una carga para pasar a abonarla.

diplomacia: el patriótico arte de mentir en favor de nuestro país.

fanático: alguien que defiende con rotundidad y de forma obstinada una opinión con la que uno no está de acuerdo.

longevidad: prolongación poco habitual del miedo a la muerte.

cleptómano: ladrón rico.

matrimonio: estado o condición de una comunidad compuesta por un señor, una señora y dos esclavos, que hacen un total de dos personas.

abstemio: persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer. abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.

alianza: en política internacional la unión de dos ladrones cada uno de los cuales ha metido tanto la mano en el bolsillo del otro que no pueden separarse para robar a un tercero.

entusiasmo: dolencia de la juventud, curable con pequeñas dosis de arrepentemineto y aplicaciones externas de experiencia.

éxito: el único pecado imperdonable contra nuestros semejantes.

idiota:  miembro de una vasta y poderosa tribu cuya influencia en los asuntos humanos ha sido siempre dominante. la actividad del idiota no se limita a ningún campo especial de pensamiento o acción, sino que "satura y regula el todo". siempre tiene la última palabra; su decisión es inapelable. establece las modas de la opinión y el gusto, dicta las limitaciones del lenguaje, fija las normas de la conducta.

ladrón: comerciante candoroso. se cuenta de voltaire que una noche se alojó, con algunos compañeros de viaje, en una posada del camino. después de cenar, empezaron a contar historias de ladrones. cuando le llegó el turno a voltaire dijo: -hubo una vez un recaudador general de impuestos- y se calló. como los demás lo alentaron a proseguir, añadió: -ese es el cuento.

optimismo: doctrina o creencia de que todo es hermoso, inclusive lo que es feo; todo es bueno, especialmente lo malo; y todo está bien dentro de lo que está mal. es sostenida con la mayor tenacidad por los más acostumbrados a una suerte adversa. la forma más aceptable de exponerla es con una mueca que simula una sonrisa. siendo una fe ciega, no percibe la luz de la refutación. enfermedad intelectual, no cede a ningún tratamiento, salvo la muerte. es hereditaria, pero afortunadamente no es contagiosa.

fuente: momentos.

3 comentarios:

  1. Me he pasado un rato interesante leyendo esas definiciones, muy buenas en su mayoría, je...

    Biquiños!!

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  2. Muy bueno... aunque algunas definiciones son TOO MUCH! jajaja

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  3. carina, marité, contento estoy de que hayan pasado un buen momento leyéndolas. besos a las dos.

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