10 jul. 2012

ship ghost: el holandés errante.

fuente: national geographic.



el holandés errante se convirtió en el arquetipo de los barcos fantasma que surcaron mares y océanos, incluso lagos y ríos, dando vida a una sucesión de hechos fabulosos anclados en la tradición popular. cualquier lobo de mar tenía su propia historia sobre la súbita aparición de un barco sin tripulante alguno a la vista, que desaparecía también con gran rapidez y de modo desconocido. a falta de explicaciones razonables, sólo quedaba la llegada a puerto para dejar correr la imaginación en la taberna bajo los efectos del alcohol. así, de puerto en puerto, se fue tejiendo un mar de relatos fantásticos y de terror que se convirtieron en leyendas.
en tiempos de la piratería organizada, allá por el siglo xvii, el capitán holandés bernard fokke, al que otras fuentes daban el nombre de falkenburg, ganó cierta notoriedad a fuerza de hacer la travesia marítima entre las ciudades portuarias de amsterdam y batavia (hoy yakarta), situada en la isla indonesia de java, en un abrir y cerrar de ojos. ni siquiera los corsarios berberiscos, activos tanto en el mediterráneo como en el atlántico, eran capaces de emprender el asalto de un bajel que parecía volar. pronto se difundió la especie -quizá inventada por el corsario holandés jan jansz, conocido como murad reis en las costas de berbería, con objeto de restar méritos a su compatriota- de que fokke había firmado un pacto con el demonio.
sea como fuere, aquella diabólica noticia llegó a oídos de dios, que montó en cólera y condenó al navío con toda su tripulación a vagar eternamente por el mar. de esta manera se interpretó su misteriosa desaparición en las aguas océanicas sin dejar rastro. fueron piratas del mismo siglo quienes primero lo avistaron en medio de una fuerte tempestad, convertido ya en un barco fantasma y maldito, heraldo de la muerte para las tripulaciones a las que se les aparecía.

leyenda maldita.

a partir de entonces dio comienzo la leyenda del holandés errante, aunque nunca se pudo saber a ciencia cierta si este título se atribuía al barco o a su capitán. la historia del barco maldito pasó de la tradición oral de los marineros -entre quienes ya corría una nueva versión: el mismísimo demonio se había apoderado del alma del capitán condenándolo a vagar eternamente por el mar al mando de un barco con tres ancianos barbudos- a la tradición escrita. de hecho, el drama de fokke inspiró la imaginación de los escritores románticos y de terror gótico, que ofrecieron personajes malditos empeñados en la búsqueda de la redención.
a un insigne carterista irlandés del siglo xviii llamado george barrington, que llegó a robar una tabaquera valorada en treinta mil libras de la época al conde ruso orlov en el teatro covent garden de londres y acabó siendo deportado a un penal de nueva gales del sur (australia) en 1790 por su pertinaz reincidencia, se debió la primera mención literaria del holandés errante en el capítulo sexto de su libro viaje a botany bay, editado en 1795. este tipo de aires mundanos, que eludió una condena de siete años ganándose el favor de las autoridades coloniales, obtuvo la primera orden de libertad en 1792, ejerció de superintendente de convictos y acabó como alto comisario de la ciudad australiana de parramatta. se labró un camino de redención gracias a una obra literaria fundada sobre un nombre de leyenda, el holandés errante, y una frase no menos legendaria: "abandonamos nuestro país por el bien de nuestro país", aparecida en historia de nueva gales del sur (1795).


relatos marineros.

basándose en relatos sobre barcos fantasma de algunos "marineros supersticiosos", barrington dejó constancia de lo siguiente: "parece que años atrás un navío de guerra holandés desapareció en el cabo de buena esperanza y no se salvó alma alguna; el barco que le seguía pudo sortear todas las dificultades y llegó tiempo después a el cabo. habiendo reparado los daños, de vuelta a europa, debió afrontar una violenta tempestad casi en la misma latitud. durante la noche, algunos tripulantes vieron, o imaginaron haber visto, un navío justo enfrente a toda vela, como si fuera a embestirlos. uno de ellos dijo que se trataba de la embarcación desaparecida, o cuando menos de una aparición suya. al clarear, aquel objeto, algo así como una espesa y oscura nube, dejó de ser "visible"... así las cosas, los marineros no salieron de su asombro hasta tocar puerto. una vez en tierra, su historia anduvo de boca en boca y el supuesto fantasma fue llamado el holandés errante.
con el paso del tiempo, el barco fantasma de el cabo dio pábulo a nuevas páginas literarias de otros autores, que contribuyeron a mantener viva la leyenda aportando novedades. en escenas de infancia (1803), del escocés john leyden (1775-1811), salió a la luz que la tripulación del holandés errante se había vuelto envuelta en "algún terrible crimen" y, como castigo divino, la peste se abatió sobre ellos, por lo que fueron condenados, una vez muertos, a seguir navegando a perpetuidad. otro escocés, sir walter scott, anotó en un poema rokeby (1812) que era un barco pirata cuya aparición, "el peor de todos los presagios", causaba espanto entre los marineros. en 1821, john howison, también escocés, publicó el relato de terror el pirata de florida, en el que dio al capitán del holandés errante el nombre de van der decken, empeñado ciegamente en doblar el cabo de buena esperanza, a pesar de una tempestad de mil diablos, aun a costa de afrontar el día del juicio final.

the flying dutchman por richard wagner

el fantasma del holandés errante llegó incluso a los teatros. primero en 1826, de la mano del dramaturgo inglés edward fitzball, y luego en 1841, gracias a una ópera del compositor alemán richard wagner, quien se inspiró en las memorias del señor von schnabelewopsky (1833), del poeta romántico heinrich heine. en el libreto se introdujo el elemento femenino capaz de redimir al capitán del buque fantasma, siempre y cuando "encontrara una mujer que le fuera fiel en tierra firme", aunque la obligación de tocar puerto un día cada siete años iba dejando un reguero de víctimas de la condenación eterna. el cuento marinero de una mujer en cada puerto salía a flote y alejaba una y otra vez al holandés errante de la salvación para mayor gloria de su leyenda, tema recurrente en la literatura, la música, el cine o la taberna del puerto.

barcos fantasma.

en alta mar, los barcos fantasma seguían viéndose como siempre en el espejo del holandés errante. contra viento y marea, las tripulaciones de los navíos de la marina real británica ayudaron a mantener firme la leyenda del demoníaco navío. uno de sus capitanes, w. f. w. owen, dio cuenta de varias apariciones del barco fantasma en los anales de la primera mitad del siglo xix. aunque el testimonio más sonado sería el del adolescente príncipe de gales jorge v, futuro rey de inglaterra, mientras viajaba a bordo del h. m. s. inconstant. "a las cuatro de la mañana el holandés errante se cruzó por proa", escribió el 11 de julio de 1880 en su diario de navegación. pero también empezaron a registrarse casos de desapariciones de tripulaciones completas en barcos intactos, igual de enigmáticos y con un sello de identidad propio: lady lovibond, octavius, mary celeste, carroll deering, marlborough. 

11 comentarios:

  1. Qué interesante!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Lo leí solita en mi casa, y debo confesar que me dio un poco me miedito! jajajaja Pero me encanta como lo has relatado!!!

    Un beso!

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    1. supongo que lo leíste de día. ¡así no vale! que la siguiente historia del siguiente barco fantasma que coloque, la leas de noche, jajajajaja
      un beso.

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  2. la leyenda del holandés errante es fascinante. Tiene todos los ingredientes: misterio, aventura, mar.. gracias por compartirla, me quedo pensando en ello

    besos,

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    1. me gustó mucho la forma como narró la historia el national geographic. hubieron muchos aspectos que desconocía. un beso.

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  3. Esta noche levantaré las cortinas de mi ventana y veré si aparece el barco fantasma cerca de la costa.
    Besossss

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    1. mejor no te lo recomiendo... je, besos.

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  4. mmm como me gustan estas historias Draco... Leyendote me imaginaba al holandés errante haciendo de las suyas jeje como mola che!

    Un beso!

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    1. sí, y ahora que lo dices, creo que ya debería hacerse una buena película sobre él. un beso.

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  5. Ufffffff interesantísimo y fascinante!!! Uno se mete de pies a cabeza en las historias y hasta echa a volar la propia imaginación. Grande, Draco, he pasado un momento genial!!! Un abrazo, amigooooooo!!!

    P.D. Ando medio desaparecida de todos los blogs, pero juro que no fue a causa del Holandés Errante!!! jajajajj

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    1. creo que ése no necesita ser un fantasma para secuestrarte, je. un beso.

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  6. Gran historia. Me recuerda a Piratas del Caribe donde hacen mención a este buque. Ahora sabiendo su leyenda se entiende su protagonismo.
    Por cierto, te sigo desde hace un tiempo y no hemos tenido tiempo de contactar. Esta entrada está participando en el juego "LA mejor entrada" de mi blog donde se eligen a las mejores y de momento esta es la entrada mas votada. Si quieres votar tu también aún estas a tiempo.
    Un saludo.

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