fuente: revista caretas nº 2743. lima, perú, jueves 26 de febrero del 2026.
por: luis e. lama
sueños húmedos
el regreso de alberto vargas a arequipa
omar zevallos es uno de nuestros caricaturistas políticos más importantes. continúa una larga tradición arequipeña que se remonta a comienzos del siglo pasado con, nada menos que málaga grenet, para seguir con vinatea reynoso y una larga lista de talentosos artistas que van de núñez ureta hasta el contemporáneo heduardo.
zevallos organiza una exposición de alberto vargas (arequipa 1896), hijo del legendario fotógrafo max t. vargas, quien se convertiría en el artista peruano que más contribuyó a la cultura popular en la primera mitad del siglo xx.
vargas fue el creador de las pin up: esas mujeres imposibles que sirvieron para estimular las noches húmedas de los soldados de la segunda guerra mundial. eran obras hechas por un hombre que amaba a las mujeres, dirigidas a otros hombres que las colocaban en sus cabeceras, con chinches, para acompañarlos en sus noches de vigilia. se estima que no había barracas militares sin una chica en cada camarote.
muchos de esos cuerpos eran inventados, pero su exuberancia no hubiera sido verosimil sin una rigurosa formación artística. vargas estudió en zúrich y en parís, donde adquirió, de la manera más clásica, conocimientos de dibujo, anatomía y pintura, que luego aplicó a la ilustración moderna. pero no todo lo aprendió en europa. las fotografías de su padre ya lo habían entrenado en las formas de ver. en sus piezas más tempranas, hay abundante material que permite trazar un paralelo con el aporte paterno a pesar de las diferencias de tiempo y de contexto.
en 1916, avizorando la proximidad de la primera guerra mundial, el joven alberto decidió marchar a estados unidos. allí logró sobrevivir diseñando afiches, escenografías y retratos para cine y teatro. en medio de ese ambiente, alejado de las represiones de la época, fue desarrollando una ilustración cada vez más audaz, que muchos conservadores consideraron pornográfica a pesar de que sólo exaltaba el erotismo del entorno en el cual se desempeñaba.
memories of olive, de 1920, es un magnífico ejemplo de su producción de esta década, en la que se dedicó a trabajar para las ziegfeld follies o a pintar mujeres desnudas, a las que añadía unas cuantas líneas sobre el cuerpo para evadir la censura. en los años siguientes realizaría su trabajo más reconocido: el muy audaz afiche de la película el pecado de nora moran. esta es la época que me resulta más fascinante, porque es la de mayor ruptura con el establishment de su tiempo.
a partir de 1940 comienza a consolidar su prestigio, cuando ingresa a trabajar en la revista esquire, donde crea las famosísimas vargas girls. estas se convirtieron rápidamente en íconos culturales y fueron reproducidas por todas partes, incluso en las narices de los aviones de guerra norteamericanos.
la revolución sexual de los años sesenta terminó con los tabúes y playboy contrató a vargas. se produce entonces la liberación dentro del sistema: dibujos cada vez más audaces y un erotismo desenfadado. el primer desnudo integral lo publicaron en la tarjeta de navidad de 1972, que se distribuyó gratuitamente entre quienes compraban una edición de la revista.
dos años después, su esposa, anna mae, murió y él decidió abandonarlo todo. su retiro solo fue interrumpido por la publicación de sus memorias, en 1978. sólo accedió a dos encargos finales: las carátulas de los discos de the cars (candy-o, 1978) y de bernadette peters (now playing, 1981). murió al año siguiente, dejando un inmenso legado, parte del cual se conserva en el museo de la universidad de kansas.
no hay un museo peruano que posea piezas suyas, quizá porque las ilustraciones eróticas se consideraron un arte menor. es un gravísimo error. basta recordar que the beatles quisieron hacer de la carátula de sgt. pepper's lonely hearts club band (1967) un manifiesto visual del siglo xx. su diseñador, peter blake, incluyó, entre varias personalidades emblemáticas -oscar wilde, dylan thomas, marilyn monroe, marlon brando, bob dylan, sigmund freud et al.- una pin up.
vargas sólo regresó a su región en 1958 gracias a la invitación de emilio delboy, dejando una acuarela como testimonio de su amistad, que hoy se exhibe en el centro cultural peruano norteamericano (ccpna) gracias a la acuciosa investigación de omar zevallos. la muestra es resultado de su búsqueda en el smithsonian institution, en washington, y en la galería de arte de louis k. meisel, en manhattan, quien posee una notable colección y le prestó varias fotografías para su reproducción y exhibición.
vargas influyó en la cultura popular como muy pocos lo han hecho, y su obra es un testimonio de los gustos de cada época: de cómo el cuerpo femenino ha ido variando de la opulencia a la anorexia y, sobre todo, de cómo los apetitos masculinos han cambiado desde la excitación de antaño hasta la indiferencia de hoy, cuando los estímulos eróticos ya no demandan soñar. internet aniquiló la imaginación.
el lector más entendido aducirá que hoy algunos se refugian en only fans y otros en pornhub; sin embargo, lo esencial es admitir que recordar a vargas puede ser, más que un ejercicio de nostalgia erótica, la evocación de un tiempo en el que el deseo necesitaba de la fantasía para existir.






































Buenos días desde el Mediterráneo, traigo café porque es la primera visita. Un buen post, tanto que me ha hecho pensar en que las imágenes son impresionantes, además las veo como un erotismo muy ingenuo si lo comparamos, como bien dices, con la porquería que aparece en las redes, que de erótica tiene bien poco. Muchas gracias. Verónica.
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